domingo, octubre 22, 2006

La última semana de Pedro Velasquez...

CASO VELÁSQUEZ:
La amarga semana del cacique de Coquimbo

Los que culminan son los días más agitados del proceso de la Fiscalía contra Pedro Velásquez. A las extensas audiencias preparatorias del juicio oral –que podría efectuarse cerca de Navidad- se suma la elección de Oscar Pereira como jefe comunal suplente, interrumpiendo transitoriamente la hegemonía que el carismático alcalde mantuvo por 14 años y marcando el momento más negro de su carrera política.


Por Lorena Muñoz Zapata – Cristián Pérez Trujillo.

Hoy, Pedro Velásquez, alcalde de Coquimbo desde 1992, culmina una de las semanas más duras de su trayectoria pública. Acusado por el Ministerio Público por fraude al Fisco y negociación incompatible, el carismático jefe comunal debió asistir el martes a la audiencia de preparación del juicio oral, donde se encontró con su principal querellante, la senadora Evelyn Matthei (UDI).

Velásquez llegó al Juzgado de Garantía conduciendo su propio auto y acompañado por su esposa, Moira Navea. Sus cercanos aseguran haberlo visto tranquilo y llevando por dentro la procesión que el viernes 13 sumó otro capítulo, luego de que el edil acatara la suspensión del cargo –de acuerdo con la Ley 18.695 Orgánica de Municipalidades-, por la acusación por delitos sancionados con pena aflictiva.

Pese a que el cese temporal de funciones está consignado en la legislación, el concejo municipal ejecutó la medida al filo del plazo legal, luego de que la Fiscalía Regional enviara un oficio a la entidad, al Tribunal Electoral y al Servicio Electoral exigiendo la suspensión del jefe comunal. Después del acuse de recibo del documento, se acordó que el viernes se realizaría la sesión extraordinaria para elegir a quien reemplazará hasta la culminación del proceso judicial en contra del edil titular.

Con la lógica del que tiene, mantiene, la DC y el PS cerraron filas en torno a la carta falangista para retener la alcaldía: Oscar Pereira, quien se impuso por unanimidad. Una de las sorpresas corrió por cuenta de la gremialista Mabel Rojas. La otra fue auspiciada por la primera mayoría del concejo, Ramón Velásquez (DC), que acató la decisión de su colectividad pese a que antes sostuvo que podría abstenerse porque su partido no le comunicó la resolución adoptada.

La asunción de Pereira a la alcaldía interrumpe de manera transitoria la hegemonía de 14 años de Pedro Velásquez en Coquimbo, cuya cara cambió radicalmente durante este periodo gracias a obras como la Cruz del Tercer Milenio, el Centro Cultural Islámico, la Avenida Costanera y el Barrio Inglés, por nombrar algunas de las más vistosas y emblemáticas. Así, frente al alcalde suplente se instala una disyuntiva: U opta por una gestión de bajo perfil, ordenando la casa y a la espera del regreso del titular, bajo la premisa de que será absuelto; o se la juega por un golpe de timón e implementa un estilo totalmente distinto al del cacique porteño, considerando la posibilidad de que el cacique de Coquimbo sea condenado y no vuelva al municipio.

TAREAS URGENTES

Tras su designación, el edil suplente anunció que sus esfuerzos se concentrarán en transparentar la gestión en el municipio, bastante cuestionada tras el estallido del caso Velásquez y las últimas sospechas de irregularidades en la Cruz del Tercer Milenio y en las cuentas de la Pampilla.

“Quiero que la gente vea que esta administración de 90 días -que es lo que dura el proceso contra el alcalde-, va a preocuparse de ordenar la casa y solucionar los problemas. Vamos a seguir creciendo”, expresó. El concejal Abdón Hermosilla (PS) sostiene que “los concejales sentimos, con dolor, pero con responsabilidad, el llamado de atención que nos hace la justicia. Debemos cambiar el rumbo y aclarar las dudas de la comunidad”.

Mabel Rojas afirma que más que de generar nuevos proyectos o concretar iniciativas a mediano plazo, la nueva administración debe ser “revisar las deudas y empezar a sanear la economía municipal”.

En tanto, el director nacional de la Federación Nacional de Funcionarios Municipales (ASEMUCH), Juan Carlos Alegría, manifiesta que esperan que con Pereira se inicie una nueva etapa en las relaciones entre autoridades y empleados.

“Espero que se habiliten espacios de conversación y se mejoren las condiciones de trabajo (…) El nuevo alcalde debe asumir muchas tareas y tenemos muchas expectativas por lo que pueda hacer en temas como el endeudamiento histórico interno, entre muchos otros, para que podamos establecer confianza”, explica.

REGALO DEL CIELO

Pereira asume el cargo con los mismos derechos y prerrogativas que si hubiese sido electo y ha dicho que piensa utilizarlas. Así, ha anticipado que evaluará la situación y que hará los cambios que considere pertinentes, ya que “cuando un edil asume, es lógico que se rodee con personas de confianza”.

En este sentido, al interior del municipio se especulan respecto a los nombres de quienes podrían ser removidos de sus cargos, entre éstos, varios funcionarios claves en la administración Velásquez. Las mismas voces expresan que las modificaciones se profundizarían si el titular es condenado, ya que, en ese caso, al reemplazante le correspondería terminar el periodo en diciembre de 2008.

Otras fuentes internas desconfían de esta eventual renovación, ya que –según estas versiones-, Pereira sería permeable a la influencia de Velásquez, con lo que el suspendido jefe comunal “continuaría gobernando en las sombras”.

Incluso, algunos empleados sostienen que la votación unánime sería una pista que el concejo habría pactado mantener “el statuo quo” y “no realizar nada para llegar al fondo de las acusaciones por irregularidades”. Sin embargo, estas interpretaciones son desmentidas por el nuevo alcalde, quien asegura que su relación con su antecesor es estrictamente “en términos humanos”, asegurando que su prioridad será la transparencia.

¿Cómo podrá Pereira hacer frente a estas desconfianzas? Un funcionario que pide estricta reserva de su nombre lo resume así: “Sin querer, a Oscar Pereira le cayó un regalo del cielo. Si tiene aspiraciones políticas, si quiere proyectarse, tiene que demostrar que está para cosas grandes.

Debe marcar desde el inicio un cambio de estilo, golpear la mesa y demostrar que está dispuesto a que las cosas en la municipalidad cambien para mejor. Si no lo hace desde el lunes, será un mero continuador y no se ganará nuestra confianza”.

LOS PROYECTOS INCONCLUSOS

Los días más duros de Pedro Velásquez no sólo han representado una serie de complejos líos legales, sino que además es probable que sean sinónimo de inciertos escenarios en lo que respecta a la toma de decisiones en torno algunos proyectos abordados por esta carismática, por ahora ex autoridad.

De esta forma, la situación del por el momento suspendido alcalde, arroja una serie de dudas, toda vez que Velásquez manejaba una serie de planes en carpeta, como la construcción de la Ciudad del Conocimiento en la playa Changa y el Centro Cultural Hebreo en la Parte Alta. Ideas para las cuales viajó a Estados Unidos, en compañía de un grupo de arquitectas municipales, con el fin de presentarlos a agrupaciones hebreas norteamericanas, y buscar financiamiento para las mismas.

Por otra parte, el actual ex edil, se eximirá de varios procesos de análisis, como por ejemplo el de los ingresos y egresos correspondientes a las cifras de la Pampilla 2006, tradicional fiesta coquimbana que este año fue más que nunca discutida, y cuyos números por concepto de pérdidas y ganancias, por estos días se someterán al análisis de una comisión solicitada por el concejo coquimbano, debido a las dudas que los montos presentados por los organizadores del evento generaron al interior de este organismo.

Por otro lado, si bien de acuerdo a las versiones de los encargados y las auditorías legales no arrojarían irregularidades, el monumento Cruz del Tercer Milenio es quizá la obra más cuestionada durante el último tiempo de la era Velásquez. Su director ejecutivo, Ramón Bravo, fue duramente interrogado por un diario vespertino de circulación nacional, situación que aceleró un proceso de investigación en torno a esta colosal estructura. De continuar estas pesquisas en torno a la regularidad de ciertos contratos y sueldos, cabe preguntarse cuál será el rol que le cabe a Velásquez en este proceso.

MONUMENTOS ECUMENICOS

Otro punto que está en veremos de lo que sucederá es una de sus ideas emblemáticas en su afán por convertir en Coquimbo en una ciudad sembrada de monumentos ecuménicos. El Centro Cultural Islámico, popularmente conocido como Mezquita, podría ver nuevamente afectada y cambiada su fecha de inauguración, la que estaba contemplada en un principio para agosto y luego fechada para diciembre, ceremonia que contaría con la presencia del Rey de Marruecos, Mohamed IV.

Estos proyectos, incluyendo el Plan Regulador de Coquimbo, uno de los más importantes en términos de impacto en la ciudad, el que en estos momentos se encuentra en proceso de Adenda en la Comisión Nacional de Medio Ambiente, CONAMA, y la ausencia del principal gestor, son temas de análisis al interior del concejo municipal.

Al estudiar la posibilidad de seguir adelante con estas ambiciosas iniciativas, y de los procesos que están inconclusos, el concejal (DC) Ramón Velásquez, hermano del suspendido alcalde, indica que en cuanto a las obras se debe continuar, pues fueron proyectadas desde el interior del concejo.

“Si bien don Pedro no se encontrará en varios procesos importantes para la comuna, se debe continuar tal cual como el nuevo edil, especialmente en lo que tiene que ver con las futuras inauguraciones, en las cuales se debe resaltar que la obra fue iniciada por el antiguo alcalde. Esto por lo menos hasta que regrese, de lo que estoy seguro sucederá”.

Contrario a lo anterior piensa Mabel Rojas, concejala UDI, ya que para ella es necesario parar un tiempo con la excesiva carpeta de proyectos, y comenzar a pagar las deudas atrasadas, las que agobian día a día al municipio porteño. “Todo lo ideado por el alcalde son buenas ideas, que hacen de Coquimbo una ciudad atractiva. Pero no debemos seguir saliendo del presupuesto, y debemos cumplir con los compromisos, los que en oportunidades son mínimos, pero que hacen una mala imagen de la administración actual”, sostuvo.

Lo mismo opinan Oscar Pereira (DC) y Carlos Yusta (PS), para quienes es necesario “blanquear” lo que se ha realizado hasta el momento. Aunque reconocen que existen proyectos que han levantado enormemente a la comuna, de todas maneras la administración edilicia que asuma debe cuadrar los dineros que el fondo con el cual se cuenta.

“Existe una muy mala imagen de cómo se realizan las cosas al interior de la municipalidad, y por lo tanto el concejo y la persona que asuma como alcalde se deben abocar a transparentar las situaciones. Por ello solicitamos la comisión para el balance de la Pampilla, y lo mismo haremos cuando existan resultados de la auditoría de la Cruz del Milenio”, concluyó Yusta.

TRANQUILO E INUBICABLE

Desde que asistió al Juzgado de Garantía de Coquimbo, Pedro Velásquez no ha sido visto en público. Está inubicable. Su celular personal remite al buzón de voz y el alcalde no contesta los mensajes.

Se dice que se encuentra en Santiago, resolviendo asuntos personales y alejándose del revuelo mediático; aunque otras versiones sostienen que está en la zona, posiblemente en el valle de Elqui.

Según uno de sus colaboradores más directos, el consejero regional, José Montoya, Velásquez “está tranquilo y confiado en que los tribunales resolverán su inocencia”.

El ex concejal sostiene que el suspendido edil se mantuvo al margen del proceso de elección de su suplente, ya que no desea que se interprete que “intentó influir de alguna manera en el resultado”.

Sin embargo, otras fuentes aseguran que Velásquez habría conversado telefónicamente con algunos concejales durante la semana.

En tanto, Juan Carlos Alegría manifiesta que desde el viernes 13, los funcionarios municipales perdieron contacto con el edil.

“No estuve los primeros días por mi condición de dirigente nacional, pero tengo entendido que la información fue dada por los jefes de servicios, quienes comunicaron la suspensión y solicitaron apoyo para las nuevas autoridades. El alcalde sólo habló con su gente más cercana”, asegura.

EL HOMBRE DE BLANCO

Oscar Enrique Pereira Tapia, 56 años, es oriundo de Los Vilos. En esa comuna cursó sus estudios básicos y medios. En 1967 realizó el curso de auxiliar de enfermería, cuya práctica profesional realizó en el Hospital San Pablo de Coquimbo, en la unidad de Consultorio de Niños Sanos, en el mismo lugar donde hoy se encuentra el municipio, según recordó con emoción tras ser nombrado como alcalde titular.

En 1968 fue destinado a cargo de la Posta de Guangualí, al interior de Los Vilos, donde permaneció hasta 1972. Durante ese periodo, ejerció como juez de Distrito. Luego, regresó a Los Vilos y trabajó en el Servicio de Urgencia hasta 1979.

En 1980 es trasladado al hospital de Coquimbo y luego al Servicio de Urgencia del mismo recinto. En esos años también fue dirigente de la Fenats de ese establecimiento. Desde esa época, y a causa del delantal blanco que usaba en el centro hospitalario, se le conoce como “el hombre de blanco”.

El apodo funcionó tan bien, que Pereira lo ocupó en su carrera al municipio. En el año 2000 fue elegido concejal, representando al PPD. Su vinculación con esa tienda duró hasta el 2003. Posteriormente, se inscribió en la DC, presentándose a la reelección por ese partido el 2004, cuando obtuvo el 13,4% de los votos.

Está casado con Lila Peralta y es padre de cuatro hijos. Una de sus grandes pasiones es el fútbol y ha integrado varios equipos amateur a lo largo de su vida.

Según explica el presidente regional de la DC, Eric Osorio, la Falange decidió priorizarlo porque “creemos que representa la mejor opción. Es un hombre querido, obtuvo la segunda mayoría del concejo y es respetado y querido en el ambiente laboral donde se desempeña”.

(Fuente: www.diarioeldia del 22/10/2006)

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